domingo, 17 de noviembre de 2013

Dieta de la embarazada

Toda persona debe, por su salud y estado físico, comer bien y sano.
El embarazo es una de las etapas más importantes en la vida de la mujer, no sólo por lo que experimenta la madre sino también, porque implica cuidar el desarrollo y la salud de un niño en el mismo cuerpo. Entonces, tanto para la mujer gestante como para el bebé en gestación, la dieta cobra gran importancia.
Una persona embarazada, debe, especialmente, comer mejor de lo usual y cotidiano, ya sea en calidad o abundancia.
La dieta de la embarazada, no es nada extraordinario, ni especial. Solamente se le agrega, a una dieta normal, una cantidad de porciones, por los nutrientes y vitaminas que éstas brindan para el crío.
La embarazada debe, como toda persona normal, comer porciones de carne y cereales, frutas y verduras, lácteos, pescado, etc.
Lo ideal para una embarazada es:

  • Dieta fraccionada: consumir pequeños volúmenes de comida entre 5 y 6 veces al día favorece la digestión y evita la pesadez, la acidez y la hinchazón  típica del embarazo. Se deben evitar las comidas copiosas y más bien consumir de manera más fraccionada en nuestra dieta. Esto también evita las náuseas y vómitos.
  • Nutrientes que no pueden faltar: algunos minerales como el hierro y el calcio son imprescindibles en la dieta de la embarazada, así como los ácidos grasos, omega 3 (lo contiene el pescado, que se debería comer dos veces por semana) y vitaminas como el ácido fólico. Todo esto favorecerá el desarrollo sano del bebé.
  • Hidratación suficiente: para evitar la retención de líquidos, controlar el estreñimiento y favorecer la digestión, la hidratación debe ser adecuada, es decir, se deben beber entre 2 y 3 litros de líquidos al día, que no posean azúcar ni alcohol en la medida de lo posible. La mejor bebida siempre será el agua.
  • Comer una porción más de lácteos por día: lo ideal para una persona normal es comer 2 porciones de lácteos por día, para una embarazada, lo ideal serían 3.

Visitas al médico durante el embarazo

La primera visita del embarazo se realiza antes de la semana 12 de gestación, preferiblemente sobre la séptima a décima semana.
Después de esta primera visita las visitas serán cada 4 o 6 semanas hasta la semana 36 de embarazo, luego cada 2 o 3 semanas hasta la fecha probable de parto. Después de la semana 40 (fecha probable de parto) los controles serán en el centro hospitalario, serán más frecuentes y los realizará un obstetra.
Fecha probable de parto: se corresponde con las 40 semanas de gestación, contando a partir de la fecha de la última regla.
Si tu embarazo es de riesgo bajo o medio el profesional de referencia será la matrona, que será la que te realizará los controles y en el caso de surgir alguna complicación te derivará al obstetra.
Las visitas del embarazo sirven para ir valorando la evolución de la futura madre y del feto. En la primera visita abrirán tu historia clínica, para ello te realizarán muchas preguntas sobre tus antecedentes personales y familiares, enfermedades que hayas podido tener, alergias, vacunas, antecedentes de otros embarazos, antecedentes familiares, etc. En cada visita te realizarán una exploración física que consistirá en pesarte, medirte la tensión arterial y en algunas visitas te pedirán orina, para controlar las proteínas en orina.
A partir del segundo trimestre también valorarán el estado del feto, mediante auscultación del latido cardiaco y de la altura uterina que permitirá saber si el crecimiento es adecuado. A partir de las 28 semanas de embarazo te realizarán las llamadas maniobras de Leopold que permiten saber como está situado el bebe dentro del útero
Hacía el final del embarazo cuando se vaya acercando el momento del parto es posible que te realicen un tacto vaginal, para valorar las condiciones del cuello del útero.
Estas visitas se irán acompañando de pruebas complementarias como analíticas y ecografías que permitirán ir controlando la correcta evolución del embarazo

Las tres etapas del parto

Primera etapa:

Empieza cuando el cuello del útero empieza a dilatar. Al término de esta etapa las contracciones se vuelven más fuertes y duraderas. Se pueden diferenciar 3 fases en esta etapa:

Fase Temprana: Esta fase, que puede ser la más larga de su parto, se caracteriza por contracciones lentas, constantes y suaves que duran de 30 a 60 segundos cada una y ocurren con una frecuencia que puede ir desde los 5 minutos hasta los 30 entre una y otra. Durante esta fase el cuello se adelgaza y dilata entre 2 y 5 centímetros. La cabeza del bebé baja más dentro de su pelvis. Esta etapa tiene una duración promedio de 8 horas para mamás primerizas, pero puede ser significativamente más corta o más larga.
Fase Activa:  Sus contracciones serán más fuertes, entre una y otra (cada 3 a 5 minutos) y con una duración mayor cada una (de 45 a 60 segundos). El cuello se adelgaza por completo y se dilata entre los 5 y los 8 centímetros, lo cual permite que la cabeza del bebé descienda aún más. Podría sentir una sensación de dolor en el recto a causa de la presión que ejerce la cabeza de su bebé, así como malestar en sus piernas. En promedio, esta fase dura entre 3 y 4 horas para la mamá primeriza.
Fase de transición:  es la más corta pero también la más intensa de su parto. Podría experimentar una combinación de algunos síntomas como náuseas, vómito, temblores, irritabilidad, dolor de espalda, sudoración y fríos. Tendrá contracciones fuertes, posiblemente con picos alternados, con intervalos de 1 a 3 minutos y con una duración de 60 a 90 segundos. El cuello terminará de dilatarse por completo, y la cabeza del bebé empezará a moverse hacia abajo a través del canal de nacimiento. Esta etapa podría durar entre 15 y 90 minutos o aún más.

Segunda etapa:


Sus contracciones seran más lentas -cada 3 a 5 minutos- mientras la cabeza de su bebé toma posición en la boca de la vagina (coronación). Una vez que la cabeza sale, los hombros y el resto del cuerpo le siguen más fácilmente. El recién nacido deja oír su primer llanto, lo cual le permite empezar a respirar por sí mismo. En un primer parto, esta etapa toma 2 horas o un poco más, pero las mamás que ya han tenido uno o más bebés previamente pueden esperar un tiempo mucho más corto.

Tercera etapa: 


Esta etapa final empieza después de que el bebé ha nacido y termina cuando la placenta se separa de la pared del útero y es expulsada a través de la vagina. Es la más corta y puede tomar alrededor de 20 minutos. Experimentara aún algunas contracciones, pero se dará cuenta de que son mucho menos dolorosas.




Anécdota

Anécdota contada por la madre de una de las integrantes del grupo
Como es sabido, el tipo de sangre de la madre, puede que sea diferente al del hijo, esto puede significar ciertos riesgos y complicaciones durante el embarazo, porque, sino son compatibles, se genera un anticuerpo, que interrumpe el desarrollo del bebe. Para evitar esto, lo que se hace, es vacunar a la madre para que no genere esos anticuerpos.
Mi nombre es Maite y tuve 5 hijos. Luego del embarazo de cada uno de ellos, me dieron la vacuna que evitaba la producción de los anticuerpos que rechazan la sangre diferente a la propia (positiva en este caso). No tuve complicaciones en ningún embarazo excepto en el ultimo; luego de mi penúltimo embarazo, me habían vacunado por si mi siguiente embarazo involucraba un bebe de tipo de sangre positiva. Por alguna razón que se desconoce, a pesar de la vacuna, los anticuerpos se generaron igual complicando el ultimo embarazo, ya que el bebe era de sangre positiva. Esto significaba que tal vez el desarrollo de Maria no se diera correctamente. Implicaba posibles atrasos del desarrollo de sus pulmones principalmente, entre otros órganos vitales.
Tuve que hacer reposo por 2 meses, recibiendo inyecciones y mucho cuidado intensivo.  En los estudios no se manifestaban problemas concretos en el desarrollo, pero seguían existiendo las posibilidades a pesar de desconocerlas. Yo estaba sumamente nerviosa y preocupada antes la incertidumbre, ya que era el primero de mis 5 hijos que presentaba algún tipo de problema grave.
Finalmente, luego de tanta espera, un 16 de noviembre, tres semanas antes de lo previsto, nació Maria; gracias a Dios sin absolutamente ningún tipo de problema, ni interrupción de desarrollo. Fue un gran susto para todos, pero todo salio bien.

Dietas para el recién nacido

Para comenzar, la leche materna es el alimento esencial para el recién nacido. Ésta contiene todas las vitaminas y nutrientes necesarios para mantener al bebe lo suficientemente sano.
Los recién nacidos se nutren a leche materna y líquidos hasta los 4 o 6 meses aproximadamente, que es donde comienzan a ingerir comida sólida; cuándo comenzar a ingerir comida sólida depende de cada bebé.
Se recomienda que una serie de alimentos NO sean ingeridos hasta el año o hasta los   11 meses aprox. Estos son: los huevos, miel, maní (incluyendo mantequilla de maní) y otras nueces.
También se le alimenta al recién nacido con unos nutrientes llamados fórmulas lácteas.
Algo importante:
FISIOLOGIA DE LA LACTANCIA:
Mamogénesis: es el desarrollo y crecimiento mamario
Lactogénesis: iniciación de la lactancia. Prolactina y bajo nivel de estrógeno.
Galactopoyesis: mantenimiento de la secreción láctea.

Rutinas

Durante el embarazo se deben seguir distintas rutinas, como las de nutrición, de ejercicio, de descanso, etc. Aquí se muestra algunas rutinas que se pueden hacer durante el embarazo:

Rutina de ejercicio:

El hacer ejercicio durante el embarazo ayuda a la salud del bebe y la madre, reduce las posibilidades de tener el bebe por cesárea, el dolor de espalada, la acidez, la hinchazón, prepara el cuerpo para el embarazo, reduce el estrés y la ansiedad, entre otros.
Se recomienda hacer una rutina de deportes variada y de bajo impacto para no afectar a las articulaciones ni sobre exigirse, como por ejemplo se recomienda hacer:
Yoga, pilates, bicicleta estacionaria, natación.
Rutina de alimentación:

Se debe tener una buena alimentación para el cuidado de la madre y el bebé, no se debe ni “comer por dos” ni no comer, se debe tener una alimentación saludable, con un poco de cada cosa para que el bebe salga sano sin ningún problema.
Se aconseja comer tres ó cinco veces al día, para que se sienta sin deseos de matar el hambre con comidas fuera de la dieta.
Toma un buen desayuno, almuerzo y cena, toma bastante agua, también derivados de la leche (ayudan al crecimiento del bebe). 
Hay que tener cuidado con los tipos de antojos que la madre tiene, es recomendable fijarse de que está hecho y si es malo para el bebé buscar la solución y comer otra cosa.




Cuidados


Acá hay algunos “tips” (consejos) que a la mujer se le recomienda hacer en el periodo de embarazo:

  • Asistir al médico frecuentemente, buscar (si no lo tiene) un ginecólogo, un obstetra, médico de familia, enfermeras.
  • Hacerse estudios durante las semanas de embarazo para controlar el estado del feto para ver si no tiene algún problema, si es un embarazo riesgoso, anomalías con la presión arterial, problemas del tipo sanguíneo, diabetes, trastornos genéticos, infecciones de transmisión sexual, entre otras cosas. 
  • Buscar una dieta balanceada para el embarazo y luego del embarazo (como por ejemplo: agregar a tu dieta: leche y derivados de la leche, zumo de naranja y reducir el consumo de sustancias como el café, el té, los refrescos y el chocolate)
  • Dejar de hacer actividades que impliquen mucho esfuerzo físico
  • Consultar al médico cualquier dolor fuera de lo común 
  • No comer carnes crudas o poco preparadas
  • Tomar mucho liquido
  • Si se toma cualquier tipo de medicamento hablar con el doctor
  • Hacer ejercicio físico de bajo impacto, como por ejemplo: caminar, yoga. “Los ejercicios de Kegel” ayudan a fortalecer y a preparar los músculos de la cavidad pélvica para el parto.
  • Dormir lo más que se pueda y descansar tumbada del lado izquierdo.

Aquí hay un vídeo en el cual explica otros cuidados que se deben tener: